Una pregunta que todos nos hacemos a la hora de visitar un país es “¿dónde puedo comer comida típica?” y cuando se habla de Malta esta pregunta no es menos importante.

La gastronomía Maltesa es rica debido a la rica historia de todas las culturas y civilizaciones que han poblado esta pequeña isla a lo largo de los siglos; comenzando por los fenicios, griegos, romanos, turcos y pasando por los italianos, franceses y españoles entre otras las cuales han contribuido a la gama de sabores de la cocina maltesa.

Catedral de Mosta de noche

Catedral de Mosta de noche

En Malta, por ser un país netamente turístico, existen decenas de restaurantes, pero si hay un restaurant que merece la pena visitar es sin duda Ta’Marija en la ciudad de Mosta, la cual es famosa por el majestuosa Catedral y su domo.

Este restaurant esta ubicado no muy lejos de la Catedral lo cual es ideal para aquellas personas que decidan visitar el restaurant en bus.

restaurant ta marija mosta malta

Restaurant ta Marija en Mosta

 

restaurant ta marija

Aunque no se ha mencionado anteriormente a los malteses les gusta la cantidad y también la calidad y cuando vengas a comer a este lugar ten en cuenta que la cantidad de comida que vas a recibir es inimaginable, aunque si has visitado restaurantes de pueblos en Italia o España, la diferencia no será mucha, sí es muy diferente con las cantidades recibidas en países como Reino Unido y Francia.

La entrada

plato de degustacion maltes

 

Si lo que quieres es conocer los sabores típicos lo mejor es que elijas el plato de degustación que viene con 4 platos con comidas típicas diferentes.

  1. Plato de gambas y ostras a la maltesa
  2. Plato de pulpo a la maltesa
  3. Plato central con queso de cabra cubierto en pimienta negra,  setas en salsa, caracoles orgánicos, berenjenas, tomates secos, alcachofa, y paté de aceituna con berenjena, salchichón maltés, tomates secos,
  4. Plato de pan maltés con paté de tomate seco, aceite de oliva,  ajo y especias

A decir verdad los alimentos mencionados no tienen mucha diferencia de los que se pueden comer en la cocina italiana o española o francesa pero su sabor sí es diferente ya que las especias y la manera de cocinar los alimentos es un tanto diferente.

Los sabores predominantes son la oliva, el aceite de oliva, los tomates secos, el ajo al cocinar el pulpo y la salsa de caracoles.

El plato principal

Espero que todavía os quede espacio en la tripa para poder comer el plato principal, el cual no puede tener desperdicio, por que es el plato nacional. Al conejo se le quitan los huesos y se cocina en una salsa de vino porto con pistachos y oregano.

conejo maltes

Sé que no parece mucho pero luego de haber comido una entrada o antipasto tan monumental la verdad es que hay que hacer espacio para poder aprovechar el conejo y la ensalada.  ensalada maltesa

A decir verdad cuando visitamos el restaurant la atención fue muy buena y para aquellos que no hablen inglés o maltés no hay problema ya que todos hablan italiano, lo cual aunque no es castellano puede ayudar a la hora de comunicarse.

Los meseros siempre estuvieron atentos y a la hora de pedirles platos malteses nos recomendaron lo que les mostramos en este post lo cual a nuestro parecer cubre con puntos positivos la experiencia gastronómica maltesa.

Algo que nos faltó degustar fue los postres malteses los cuales no pudimos comer debido a que no pudimos comer más, sí es verdad es una excusa tonta pero es la verdad.

Algo a tener en cuenta es el costo del restaurant la cual no es nada económico y sin duda alguna puede ser la diferencia entre comer aquí o comer en otro sitio, el costo de todo incluyendo dos botellas de vino blanco maltés de Gozo fue de €150 euros, lo cual para muchos turistas que vengan en plan económico, sobre todo con la crisis, no será un lugar muy apropiado a su bolsillo.

Por último y antes de terminar les quiero comentar que si además de probar la comida quisieran experimentar un poco de cultura y música maltesa lo mejor es que visiten el sitio web www. tamarija  . com para que averiguan cuando tienen los espectáculos culturales sin costo alguno.